Valentina (o Valentía, como significa su nombre) es el ejemplo clásico de por qué tratar solo la sustancia fracasa. Ella no buscaba solo dejar el tusi; necesitaba que alguien entendiera que detrás de su adicción habitaba un trastorno de ansiedad severo y una fuerte depresión.
Durante su internado, el equipo abordó ambos ejes simultáneamente. Primero, la desintoxicación y regeneración física mediante Détox molecular (megadosis vitamínicas). En paralelo, un acompañamiento psiquiátrico y psicológico intensivo que logró reducir su ansiedad basal en un 90%.
Escucha cómo se siente una persona cuando se trata su mente y su adicción al mismo tiempo.