Antes de comprender en qué consisten los tratamientos para los trastornos de personalidad y patología dual, es crucial saber específicamente en qué consiste cada uno. En el caso del primero, están relacionados con las alteraciones y perturbaciones que surgen de la misma personalidad. Mientras que la patología dual es un término que hace alusión a los dobles diagnósticos, en términos de adicciones, conocido inicialmente como “Dual Disorders”, qué significa desórdenes dobles.
En este caso, es sumamente importante también hablar de comorbilidad, que tiene relación con la presencia o coexistencia de más de una patología en una misma persona en un momento determinado.

La personalidad es afectada por lo proveniente del Eje 1, es decir, la bipolaridad, la psicosis, la depresión, la esquizofrenia, las adicciones. En el caso del desajuste de la personalidad, puede presentarse sin necesidad de esto.
Simplemente, son alteraciones en las emociones, el pensamiento, la volubilidad, el ánimo o los cambios fuertes en la forma de ser, que generan un desajuste importante en la manera de reaccionar y relacionarse consigo mismo y con el entorno.
Existen algunas personas que padecen de psicosis, esquizofrenia, bipolaridad o depresión, las cuales, una vez que se pueden controlar, dejan ver lo que existe en el Eje 2.
Por esta razón, es necesario comprender que el tratamiento debe ser integral, especialmente en lo que respecta a las adicciones.
Cuando existe un consumo patológico, este es uno de los síntomas más grandes de la enfermedad; sin embargo, al salir el consumo, queda completamente el sustrato de la personalidad.
Por ello, un tratamiento con enfoque integral a menudo permite hacer énfasis en la personalidad. En el libro “La adicción” se indica que el 85% de los pacientes con adicciones presentan rasgos de personalidad disfuncionales.
Se puede decir entonces que, de un 85% de las personas con estos rasgos dentro de las adicciones, existe una comorbilidad muy elevada asociada al Eje 2 o los desórdenes de la personalidad.
Kraepelin clasificó las enfermedades mentales y estableció una organización que permite definir, mediante ciertos rasgos clínicos, qué se considera normal y qué no.
Conforme al manual de diagnóstico en la cuarta versión, el DSM-4, los desórdenes mentales más incapacitantes se encuentran clasificados tanto en el Eje 1 y los de personalidad, como en el Eje 2.
Característica | Eje I: Trastornos Clínicos | Eje II: Trastornos de la Personalidad |
Tipo de Trastorno | Desórdenes mentales que se presentan comúnmente como episodios y son el foco principal de atención clínica (más representativos y de tratamiento imperativo). | Patrones de personalidad persistentes, inflexibles y desadaptativos; |
Nivel de Incapacidad | Clasificados como muy incapacitantes. | Clasificados como muy incapacitantes (junto con el Eje I). |
Ejemplos de Grupos | Trastornos de ansiedad (p. ej., Fobias, TOC). Trastornos del estado de ánimo (p. ej., bipolares, depresión). Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. Trastornos relacionados con sustancias. Trastornos de la conducta alimentaria, del sueño, etc. | 1. Grupo A (Raros/Excéntricos): paranoide, esquizoide, esquizotípico. 2. Grupo B (Dramáticos/Erráticos): antisocial, límite, histriónico, narcisista. 3. Grupo C (Ansiosos/Temerosos): Por evitación, por dependencia, obsesivo-compulsivo. 4. Trastorno de la personalidad no especificado. 5. Retraso mental. |
La herramienta del diagnóstico clínico multiaxial es clave, dado que es un diagnóstico integral, sumamente necesario para conocer a una persona, en sus respectivos rasgos personales o en lo más grave que puede tener, así como en lo que concierne a sus esferas sociales y a sus escalas de funcionamiento global.
De este modo, se puede conseguir una percepción más precisa sobre lo que está ocurriendo, por qué ocurre y cómo está ocurriendo, definiendo un primer orden de atención y sus órdenes sucesivas.
El comportamiento de larga duración se manifiesta en 2 o más campos, como son:
El tratamiento para la personalidad y la patología dual se maneja a través de programas integrales y personalizados que están creados para controlar la comorbilidad de trastornos adictivos y desórdenes mentales o de la personalidad.
El tratamiento de la patología dual y los desórdenes de la personalidad, así como sucede con la curación de una herida profunda, necesita de un abordaje quirúrgico para cerrar el síntoma activo. Pero también requiere de una fisioterapia intensiva para garantizar que el cuerpo recupere su funcionalidad y evite futuras recaídas.
Claro está que resulta complejo tratar la personalidad si no se ha llegado a controlar una depresión, psicosis o un desorden afectivo bipolar, por mencionar algunos. Dado que los síntomas de primer orden que se encuentran en el Eje 1 son esenciales al abordar un programa integral, sin que dejen de ser relevantes los rasgos específicos contenidos en el Eje 2.
En este sentido, es necesario estabilizar la mente para luego tratar la patología dual que lo está acompañando; igualmente, contribuir con los medicamentos farmacológicos adecuados para que la terapia o el procedimiento a seguir se pueda instaurar en la mente de forma funcional.
El abordaje central que se puede considerar es el tratamiento con enfoque integral que manejamos en Función Futuro.
El proceso inicia con una valoración integral y un diagnóstico multiaxial preciso.
El tratamiento en este caso debe ser especializado en desórdenes de personalidad, porque esos son comorbilidades frecuentes en numerosos desórdenes significativos como las adicciones.
Es fundamental saber que el tratamiento para la personalidad y la patología dual no es un proceso lineal; es necesario un abordaje integral y personalizado.
Aplicamos un tratamiento en Función Futuro como Centro Integral Especializado e Integral de Rehabilitación en Adicciones y Salud Mental. Ofrecemos psicofarmacología para estabilizar la mente, detoxificación molecular para el cuerpo y psicoterapia especializada para ajustar el Yo y romper defensas primarias.
No posponga la estabilización de su mente y el tratamiento de su personalidad. Comience su valoración integral y personalizada con nuestros especialistas.
Si desea conocer más sobre nuestros servicios para tratamientos para los trastornos de personalidad y patología dual, puede contactarnos por teléfono móvil +57 316 536 2141, fijo (601) 525 5439 o escribirnos a nuestro correo electrónico: funcionfuturo@hotmail.com.
La primera prioridad es en todo momento estabilizar la mente tratando los síntomas del Eje 1. Es conveniente estabilizar dichos síntomas de primer orden antes de abordar los desórdenes de la personalidad en el Eje 2, que se consideran el sustrato de toda personalidad.
Es crucial, dado que alrededor del 85% de los pacientes que presentan adicciones tienen rasgos de personalidad disfuncionales, lo que es un indicador de una comorbilidad muy alta con el Eje 2.
Cuando se puede controlar el consumo problemático, se preserva la personalidad. Por eso, en el tratamiento integral que ofrecemos en Función Futuro, nos enfocamos en este aspecto para lograr una recuperación efectiva y duradera.
Las intervenciones psicológicas en tratamientos especializados involucran el ajuste del yo y la personalidad, terapia cognitiva, control de conflictos internos y métodos de afrontamiento, como en el caso del zapping mental y la desensibilización progresiva. De igual manera, se trabaja el desarrollo de carácter, valores y resiliencia.